Escudo de Archena

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Tras la conquista cristiana del reino de Murcia, se establecieron básicamente dos tipos de municipio, los de realengo, que pertenecían a la Corona directamente, lo que les permitía mantener una gran autonomía municipal, y los de señorío. Estos últimos podían ser de un noble, de un convento o diócesis o de una Orden Militar. Sólo los municipios de realengo, como una muestra de su entidad jurídica y poderío, se dotaban de símbolos propios, el primero de ellos el escudo. De hecho cuando un Concejo pasaba a integrarse al realengo, comprando su privilegio de villazgo (Mazarrón, Fortuna,...), lo primero que hacían era elaborar ese símbolo.

Tanto en las Villas del Valle de Ricote, pertenecientes a la Orden de Santiago como en Archena, de la Orden de San Juan, eran las cruces de las respectivas Ordenes, sus símbolos, los que se reproducían en los edificios de las instituciones municipales como castillos, fortificaciones, ayuntamientos e iglesias. Las cruces de la puerta de la Iglesia de San Juan Bautista son buena prueba de ello y parece evidente que este era el único símbolo de Archena.

Tras la desamortización de Mendizábal (1837) que acabó con los señoríos, la Villa dejó de pertenecer a la orden de San Juan y parece abrirse un período de poco más de cincuenta años en el que Archena careció de símbolos representativos. No debemos olvidar que esta época coincide con el fuerte centralismo del nuevo estado liberal, en el que todas las decisiones municipales pasan por el control y fiscalización del Gobernador Civil. Ya en el último tercio del siglo se produjo una reacción a esa etapa, a resultas de la cuál proliferaron los regionalismos y nacionalismos (Renaixenxa catalana) que buscaron en la historia sus señas diferenciales, proliferando los estudios de la historia regional y local. El naturalismo, refleja perfectamente la preocupación por estos temas.

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Manuel E. Medina Tornero en su libro "Historia de Archena", reproduce el escudo que lleva la Orden de San Juan en su bandera y que se recoge en sus estatutos. En campo de gules, cruz de San Juan y orla de plata con la leyenda "Villa de Archena". Al timbre un coronel como la corona de Aragón, parecida a la de los grandes Maestres de Malta. Don Luis Lisón4, en un artículo describe el antiguo escudo de la villa de Ricote, que fue sustituido por el actual en 1919, muy parecido al de Archena. En el en forma circular, aparecía la Cruz de Santiago (en gules sobre campo de plata) y por la orla en negro la palabra "Ricote".

Don Manuel del Valle Montoro, en su estudio "Algunos datos para la futura historia de Archena" editado en los años cuarenta, se hizo eco de la información que, sobre el escudo había recogido José María Sánchez, en el breve artículo "Archena Noble" publicado en 1913 en el homenaje al maestro Miguel Medina con ocasión de la inauguración de su estatua. Ese acto parece que fue la presentación oficial del nuevo escudo de Archena. El sr. Sánchez Banegas afirmaba que los moriscos de Archena, ya utilizaban un escudo en el que sobre campo azur destacaba una media luna en cuarto creciente en plata y un lucero en oro, que bien pudiera ser un sol de origen romano. Lamentablemente no alude a ninguna fuente documental que pueda confirmar ese uso. Tras la conquista del reino de Murcia por Jaime I el Conquistador, rey de Aragón, se le concedió a Archena el privilegio del uso de las armas reales de Aragón, que pasó a lucir en su escudo, así como el título de "Muy leal", que también ha figurado en la parte inferior del mismo. Aseguraba así mismo el sr.Sánchez que en 1488 los Reyes Católicos otorgaron a Archena el título de "Carta Puebla", por la ayuda de hombres buenos y dinero que dio en la guerra de Granada; por lo que desde entonces Archena puede timbrar su escudo con la corona real. Estos extremos no han podido ser confirmados por los documentos que actualmente conocemos, llegando a afirmar Luis Lisón sobre el último de ellos: "...Carta Puebla que no aparece por ningún lado y que nadie ha visto".(1)

La Corporación Municipal dio luz verde a la elaboración de un escudo sobre un dibujo realizado por el farmacéutico Lorenzo Banegas Gallego, que residía en Madrid y que debía encargar en la misma capital la confección de sellos y tampones. Gracias a los documentos conservados en el archivo de la familia Banegas , tenemos noticia de que José Mª Sánchez Banegas(2), médico y primo segundo de Lorenzo, fue el auténtico ideólogo del escudo al que Lorenzo, hábil dibujante debía dar forma. En una carta enviada por José María le ruega a Lorenzo que se abstenga de llevar el diseño a Toledo, donde Lorenzo pretendía encargar la matriz, pues con arreglo al estudio que estaba realizando era incorrecto que en la base del escudo "...aparecieran de nuevo las cruces del Ope con la estrella de cinco puntas para defender a la población de maleficios y enfermedades..."(3) considerando que era más lógico poner las cruces de los hospitalarios, toda vez que Archena perteneció a la Orden de San Juan. Aclaraba José Mª: “Me parece bien que se represente en dicho escudo las barras aragonesas y duplicada la cruz de nuestro querido Ope...Tengo el permiso de nuestro alcalde y debes ir a Toledo y posponer la imprimación del escudo. Te remitiré el definitivo una vez que los próceres locales le den el visto bueno...”. Pero cuando esta carta llegó a su destino la chapa y la matriz ya estaban confeccionadas (escudo 1911)

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Una representación del escudo con la explicación de los símbolos que lo conforman y que son las que transcribió don Jose María Sánchez en su escrito antes mencionado, iba enmarcado en un cuadro que se conservó hasta la Guerra Civil en el Salón de Sesiones del Ayuntamiento.

En 1963 la Real Academia de la Historia emitió un informe en el que se destaca que las dos cruces que deben figurar en el escudo de Archena son las de la Orden de Malta, de ocho puntas, símbolo de las ocho bienaventuranzas y de las ocho lenguas que se hablaban en los territorios en los que estaba la Orden de San Juan presente, y no las cruces latinas, ignorando probablemente la tradición archenera de la cruz del Ope a la que obedecían las cruces latinas.

Este escudo de Archena aparece por primera vez en los documentos municipales conservados en el Archivo, en enero de 1916, timbrando las actas de sesiones del Pleno, aunque durante algunos años su uso se simultaneó con el escudo de España, que había sido el utilizado hasta esa fecha. El perfil del escudo actual no llega a ser español, por estar ligeramente ovalado en la parte superior y en los laterales de la central. Este perfil, de boca no habitual, semejante a la de los escudos ingleses, es el utilizado en las dos representaciones que figuraban en el antiguo Ayuntamiento de la calle Mayor uno en mármol blanco y otro en piedra, cuyo autor fue don Emilio Cándel Vázquez.

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En cuanto a la ornamentación y representación interior, el de Archena es un escudo cortado, en el que se distinguen dos partes bien diferenciadas. La superior o jefe está formada por las barras gules y oro características de la Corona de Aragón; tras la faja que corta el escudo horizontalmente se sitúan las figuras sobre campo azur: un sol de oro y una luna de plata, dispuestos en la parte central "en palo" (la luna debajo del sol) y flanqueados por dos cruces de Malta, también platas. La luna es creciente montante, con las puntas hacia el jefe. El sol se representa por un círculo, rodeado de 16 rayos. Significa la verdad, abundancia y riqueza simbolizando la liberalidad y benevolencia.

El escudo tiene por lambrequín una guirnalda de laurel, el símbolo de la victoria. Al timbre se encuentra la corona real,, compuesta de ocho florones de hojas de acanto, visibles cinco, interpoladas de perlas, y de cuyas hojas salen sendas diademas sumadas de perlas. La corona está forrada de gules. En su parte inferior, se coloca la divisa con el lema "muy noble y muy leal".

Francisca Amorós Vidal

  • (1) Luis LISON HERNÁNDEZ: "Símbolos municipales de la Región de Murcia", Murcia, 1999. Páginas 56-58.
  • (2) Facilitado por don Miguel Banegas García
  • (3) La estrella es un signo mágico para dominar a las criaturas elementales que pueblan las regiones del fuego, aire, agua, tierra y éter. Ante este símbolo tiemblan los demonios y huyen aterrorizados, lo que enlaza perfectamente con la leyenda del Ope. Parece que las cruces de cinco puntas se colocaban en la cruceta de la cruz del Ope, entonces de madera.

 

Fuente: Ayto. Archena