El pueblo de Archena


Archena es una municipio español situado en el interior de la Región de Murcia. Cuenta con 18.135 habitantes (INE 2010).

 

 Geografía

Archena dista de Murcia 24 kilómetros. Se encuentra comprendido entre los paralelos 38º 8' 24" y 38º 5' 9" y los meridianos (referidos al de Madrid), de 2º 21' 5" y 2º 25' 19".

El término municipal es reducido, 1.651 hectáreas, la gran mayoría de regadío.

Forma parte, entre otros, de los municipios ubicados en el valle de Ricote.

El río Segura, que recorre el territorio archenero a lo largo de siete kilómetros, constituye su eje fundamental; a ambos lados del mismo se sitúan las terrazas escalonadas llenas de frutales y agrios.

El relieve de Archena es ligeramente ondulado, con dos montículos, los más altos del término, en su parte Norte (Ope y Sierra de la Serreta), la parte central es más llana.

El clima, con una temperatura media de 18 °C, es el propio de la España seca.

La población de 18.280 habitantes (9.446 varones y 8.834 mujeres) se concentra básicamente en el casco urbano, con la importante excepción de La Algaida. Otros barrios importantes fuera del casco urbano son El Hurtado, Las Arboledas, El Otro Lao, y a destacar el curioso caso del barrio de la Providencia (llamado por los archeneros "el fútbol"), que aunque se encuentra ubicado dentro del casco urbano de Archena, gran parte de él pertenece al termino municipal de Villanueva del río Segura, lo que da una muestra significativa del pequeño termino municipal con que cuenta Archena. A destacar también el polígono industrial, de reciente creación, llamado La Capellanía.

Demografía

Desde 1900, Archena ha seguido una evolución ascendente, que la ha llevado a multiplicar por 3,55 la población de principios de siglo. Entre 1991 (11.876 habs.) y 2008 ha crecido un 54%.

Fiestas

El pueblo cuenta con dos asociaciones folclóricas: El Verderol y el grupo Virgen de la Salud, quienes velan a través de investigaciones por recoger y dar a conocer las costumbres, cantos y bailes típicos de nuestra tierra.

Las fiestas patronales de Archena, que tienen lugar entre mayo y junio, son en el Corpus Christi (donde se realizan muchos festejos para todos los públicos y donde el día del Corpus se realiza un gran espectáculo de fuegos artificiales) y el Día del Polvorín.

En Archena se han celebrado distintas fiestas entre las que se encuentra las de San Cosme, San Damián, San Juan Bautista, San Roque, Corpus Christi y Virgen del Rosario, según nos cuenta Manuel Medina Tornero, historiador oficial de la villa, en el primer tomo de su libro Historia de Archena, Murcia 1990. Con el análisis de los libros de actas y de cuentas municipales, del primer patrón del que tenemos conocimiento es San Juan Bautista, algo lógico si tenemos en cuenta que nuestro municipio estaba bajo el auspicio de los caballeros de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén.

No se sabe cuando San Juan Bautista dejó de ser el patrón de Archena para ser sustituido por San Roque, el abogado contra las epidemias; la primera cita de San Roque como patrón de esta Villa data de 1.761, pero lamentablemente hay lagunas en los libros de la contabilidad por lo que no se puede precisar la fecha exacta.

En el siglo XVIII tenemos constancia de la aparición de un nuevo patrón, según consta en los libros de cuentas municipales de la época: San Marcos. Esta fiesta se celebraba en principio el día 25 de abril, festividad de San Marcos, coincidiendo con el día de la Batalla de Almansa (1.707) en la que las tropas del futuro rey Felipe V, vencieron a las fuerzas del candidato de la Casa de Habsburgo, en la guerra de sucesión a la Corona de España. Aquí es palpable la relación entre lo civil y lo religioso de estas fiestas. En la documentación conservada en el archivo municipal no hay ninguna referencia a estos hechos y el día de San Marcos se celebra como cualquier otra fiesta, con misa y procesión.

En el siglo XIX comienza una cierta diferenciación entre los festejos civiles y religiosos, aunque todos los cívicos iban precedidos de un "Te Deum" de acción de gracias, acontecimientos como las bodas y los partos de la familia real, la entrada de Su Santidad en Roma, o alguna victoria sobre las tropas carlistas en la recurrente guerra civil, eran celebradas con mayor o menor fasto.

En la segunda mitad del siglo XIX (más o menos), Archena cambia de patrón y las fiestas municipales pasan a ser las de San Roque, como se indica en un libro de cuentas de 1.869, donde se dice : "para sufragar los gastos que ocasiona anualmente la función religiosa que tributa este pueblo a su patrono, el Sr. San Roque, cera y palmas para distribuir al Ayuntamiento y demás autoridades locales en los días de bendición de candelas y Domingo de Ramos" (A.M.A. Caja, 78, nº1).

Hasta finales del siglo XIX San Roque siguió siendo patrón de la Villa de Archena, pero el culto a San Roque como protector contra las epidemias fue cayendo paulatinamente en decadencia en Archena, como en otros pueblos del sur de Europa, a medida que se iban erradicando éstas. Por eso no es de extrañar que en 1.904 el Ayuntamiento decidiera autorizar las fiestas cívicas del Corpus Christi (por el arraigamiento en nuestro pueblo, así como por el carácter lúdico que representaban estas fiestas). Prueba evidente de la importancia alcanzada por las fiestas del Corpus, la constituye el permiso concedido por el Papa en 1.910 para hacer la procesión por la tarde (fotocopia cedida al A.M.A., por Don Joaquín Campuzano. A.M.A: Caja 553, nº4) Por lo que en nuestro pueblo podíamos disfrutar de dos fiestas municipales.

El qué pasó, por qué y cuándo el Corpus Christi se convirtió en el patrón de Archena no lo sabemos debido a la laguna de información que existe a causa de la Guerra Civil. Lo que parece claro es que desde estas fechas es ya el Corpus el auténtico patrón, aunque pronto tendría que compartir este título con la Santísima Virgen de la Salud.

El 1 de septiembre se celebran las fiestas del Polvorín. Estas tienen su origen en un acontecimiento que pudo ser trágico en la localidad. El día uno de septiembre de 1963 tuvo lugar la explosión de un polvorín militar, distante apenas un kilómetro del casco urbano. El estallido se percibió en un radio de veinte kilómetros y ocasionó daños materiales muy importantes debido a la lluvia de rocas que trajo consigo la explosión. El pueblo de Archena ha transformado este acontecimiento luctuoso en festivo, celebrando anualmente la ausencia de víctimas o desgracias personales que normalmente genera una explosión de tal magnitud.

Fuente: wikipedia.org

Actualizado (Jueves, 27 de Octubre de 2011 20:19)